NOVENA DE SAN JUDAS TADEO
ACTO DE CONTRICION

Jesús, mi señor y redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas, y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

ORACION
¡Oh Dios sumamente bueno! No permitáis que se pierdan las adoraciones que os tributamos en vuestro santo culto como pierde el labrador que cultiva en tierra estéril e infecunda; son en vano sus fatigas y en vano sus trabajos, nunca cogerá el fruto que desea, porque no ha preparado aquella tierra que posee. Permitid, Señor, que cultivemos con humilde y verdadera penitencia nuestra conciencia. Por la señal, etc.

ORACION PREPARATORIA PARA TODOS LOS DIAS
Oh bienaventurado San Judas Tadeo, digno apóstol de Jesucristo, amigo inseparable y muy amado del Salvador; a ti me acojo, y a ti me dirijo de lo más íntimo de mi alma para suplicarte me pongas bajo tu protección. Gloriosísimo Padre! Elevad ante el augusto trono de la Beatísima Trinidad el débil clamor de este devoto vuestro. ¿En quién mejor que en ti, oh santo mío, puedo poner mi confianza? ¿A quién con más razón consagrarle mis afectos? En nadie más que en ti, que por tu paciencia en los trabajos; por tu celo en la religión, por tu desprecio al mundo, por tu fe y tu caridad, fuiste exaltado a un aprecio grande de tu Maestro. Recibid, pues, oh Tadeo glorioso, el pequeño homenaje de esta novena que te dedica mi devoción, acéptalo bondadoso, no repares en el interés con que la haga, ni en la tibieza con que me postro en tu presencia, atiende así la gloria, a que sea respetado, y dé consuelo tu nombre, y el mejor bien del que se acoge a tu amparo y patrocinios.
 
DIA PRIMERO
Omnipotente y sempiterno Dios, que en lo profundo de tu inagotable sabiduría te dignaste disponer que San Judas Tadeo, llevase unos nombres tan misteriosos y significativos cual le convenían por la confesión sincera que hacía de tu divinidad, por las alabanzas que te tributaba en el Ministerio Augusto de las tres personas en una sola esencia y naturaleza, y por la caridad ardiente con que se interesaba por los hombres; concededme por su poderoso valimiento, que, uniendo mí débil fe a la grande fervorosa de nuestro Santo Apóstol, confiese con él de’ todo corazón y con toda el alma vuestro santo nombre, crea en los augustos y sacrosantos misterios de la Redención que la iglesia me propone, bendiga y regocije en tu misericordia
 
ORACION PARA TODOS LOS DIAS
Oh bienaventurado San Judas Tadeo, obrero infatigable del Señor, diligente propagador del Evangelio; yo me regocijo con toda la ternura de mi corazón, y te felicito por la incomparable dignidad a que te elevó el Señor, haciéndote su Apóstol, y porque a la manera que los arcángeles, los tronos, las dominaciones y demás espíritus celestiales se hallan asistentes ante el trono poderoso de la Trinidad Beatísima, así también estás unido por los vínculos de la fe y de la sangre con la Trinidad Sacrosanta de la tierra, Jesús, María y José. Yo doy gracias al Eterno Hacedor de cuanto existe, se mueve y tiene ser, porque te eligió en la sabiduría de sus consejos para embajador de su doctrina, para que anunciase la salud a los miserables hijos de Adán, para que predicase la Encarnación del Unigénito del Padre, su pasión, su muerte, su resurrección y su gloriosa Ascensión a los cielos.

Yo doy gracias al infinito que con su presencia ocupa los espacios, porque te dio un alma tan grandiosa y llena de tanta caridad que parece se afligió y atormentó cuando dijo el Señor que se manifestaría a sus discípulos y nos lo prometió para todos los hombres. Tú eres admirable ciertamente y aunque lleves el odioso nombre del traidor, el mundo cristiano siempre te distingue y te venera. Tú eres el grande valimiento en la presencia del Altísimo, por tanto te suplico que por tus grandes merecimientos y especial intercesión, me alcances propicio del Señor, que sea socorrido en la necesidad que te manifiesta mí corazón, que sea merecedor de tu gracia, y que puesto en cualquier peligro de alma o cuerpo, me libré de él por tu misericordia.

También te ruego, oh santo protector mío, que si la súplica que te hago en esta novena no conviene pará la salud de mi alma, ni para el buen éxito de mis intereses, que no me dejes sin consuelo sino que me inspires paciencia y me des conformidad para sufrir con toda resignación la necesidad que padezco. (Aquí se pide lo que se desea).

Salve felicísimo San Judas Tadeo, yo os saludo benigno y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad porque te dio el ser y te estrechó por los vínculos de sangre, con Jesús, María y José. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Salve felicísimo San Judas Tadeo, yo os saludo benigno y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad porque te escogió para Apóstol de Jesucristo y testigo de divinidad. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Salve felicísimo San Judas Tadeo, yo os saludo benigno y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad porque te concedió la dichosa Palma del Martirio y el descanso eterno en la gloria. Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
 
GOZOS
Pues hasta el cielo elevamos Nuestros más sinceros votos, Alcanzad de los devotos La gracia que os suplicamos.

El Divino Redentor, De tus virtudes prendadas Te elevó al Apostolado Dándoos prueba de tu amor; Por tu singular favor De júbilo nos llenamos. Alcanzad, etc.
A Persia fuiste a anunciar El Evangelio de Dios, Y apenas se oye tu voz, Con prodigio singular, El demonio no osa hablar Como antes a los persianos. Alcanzad, etc.
Los idólatras que vinieron, Sus falsos dioses vencidos, De su error arrepentidos A la fe se convirtieron, Y al Omnipotente dieron El culto que hoy tributamos. Alcanzad, etc.
Echan sobre ti serpientes Unos impostores magos Y en ellos hacen estragos A tu mandato obediente; Y por eso los creyentes Su santidad admiramos. Alcanzad, etc.
Aprisionado te viste En un templo de gentiles Y allí los ídolos viles Dar en tierra los hiciste, De este modo defendiste Nuestra fe que profesamos. Alcanzad, etc.
Con frenético delirio Te atormentan los limpios, Corre vuestra sangre ríos Y tu alma vela al Empíreo A recibir del martirio La palma que hoy celebramos. Alcanzad, etc.
Contra tan crueles paganos Al ver Dios vuestros desmayos Despidió granizo y rayos Dando muerte a tus tiranos, Así triunfan los cristianos Que en Dios creen y confían. Alcanzad, etc.
Son vuestros portentos tales Que al quererlos referir, Sería preciso concurrir, A criaturas celestiales A lenguas angelicales Que en la tierra no encontramos. Alcanzad, etc.
Quien recuerda tu memoria Oh Tadeo esclarecido Aquí será protegido Y premiado allá en la gloria Este triunfo, esta victoria, Por vuestro medio esperamos. Alcanzad, etc.

Pues hasta el cielo elevamos Nuestros más sinceros votos, Alcanzad a los devotos La gracia que os suplicamos.

V. Ruega por nosotros bienaventurado Judas.
R. Para que nos hagamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
 
ORACION
¡Oh Dios! Que te dignasteis revelarnos el conocimiento de tu nombre por la predicación de tu esclarecido Apóstol Judas Tadeo; concédenos que celebrando la gloria de tu ilustre discípulo, aprovechemos la gracia que nos fue anunciada por tan celoso confesor de tu nombre. Por Cristo Señor nuestro, que vive y reina por los siglos de los siglos.
 
DIA SEGUNDO
Eterno y soberano principio de las inteligencias que te dignasteis disponer que Judas Tadeo tuviese la dicha de ser sobrino carnal del Señor San José y primo estimativo de Jesús, permitiendo igualmente que procediese de la sangre del Santo Rey David, de ese justo que fue hecho a la medida de tu corazón, y del que anunciaste por la boca de tus profetas que había de nacer el hijo de Dios, el Salvador del mundo; concédeme por tu poderosa intercesión que reprimiendo mi carne, apartándome del mundo y huyendo del demonio con la oración y la humanidad, sea justo con mi prójimo, indulgente con los que me agravian y sufrido en las adversidades, para que de este modo pueda acercarme a ti y vivir contigo en la gloria.
Lo demás como el día primero.

DIA TERCERO
Oh Dios de infinita bondad y misericordia que te dignaste favorecer a San Judas Tadeo, dándole por hermanos a José, Simeón y Santiago cuyos nombres y virtudes respeta y venera la Iglesia, y lo favoreciste con la dicha de que estando tu hijo Santísimo pendiente y clavado en la Cruz lleno de amarguras y de oprobios y negado de los hombres, a quienes iba a redimir con su muerte fuesen la madre y hermana de nuestro Santo Apóstol, dos de las tres devotas y compasivas Marías que le siguieron y acompañaron fervorosas en el Monte Calvario, manifestando así la predilección Divina que le tenías; concédeme por su poderosa intercesión que mis relaciones sean personas de conocida piedad, y que puedan alentarme con su ejemplo en el camino de la virtud y peregrinación en esta vida, que dejando la senda de los vicios dirija mis pasos a Ti y que avergonzado y contrito, te ame, te siga y acompañe en la Cruz con aquel amor y firmeza con que lo hicieron tus escogidos.

DIA CUARTO
Oh padre amantísimo de los hombres, que a cada paso te dignas manifestar tu amor a San Judas Tadeo, pues no satisfecho con que fuese deudo de las almas piadosas que acompañaron a tu santísimo hijo al pie de la cruz y de aquella que contribuyeron a extender y confesar tu santo nombre, aún todavía lo estrechas por los vínculos de la sangre con la Madre del redentor, María Santísima con Santa Isabel, que dio a luz al precursor de Nuestro Señor Jesucristo, y que anunciaron las profecías, con Santiago que confesó la Misión Divina del Salvador, con San Juan Evangelista que mereció de su Maestro que te recomendase por hijo a la Reina de los cielos, y con el mismo Jesús que con su muerte borró el pecado y abrió a los hombres las puertas de la bienaventuranza que les estaban cerradas por la culpa de Adán, concededme por su poderosa intercesión que reforme de tal modo mis costumbres que merezca tu divina gracia, qué sea tal la pureza con que te reciba en ella la sagrada Eucaristía que haciéndome contigo una misma carne, viva en ti y te acompañe eternamente.

DIA QUINTO
Oh Dios inmenso e incomparable en tus juicios que te dignaste poner caminos desconocidos a los hombres, poner en el apóstol San Judas Tadeo, permitiendo que el Unigénito del Padre, el Redentor del mundo bajase desde la altura inmensa de su gloría, y dando su sublime ejemplo de bondad, se prosternase en la víspera de su pasión hasta el extremo de lavar los pies a nuestro Santo Apóstol y que este recibiese las aguas saludables del bautismo para que renaciendo por ellas en el Espíritu Santo, pudiendo tener parte con Jesucristo y entrar en el reino de los cielos; concédeme, por su poderosa intercesión que reconociendo mis extravíos, me humille y me abata compungido en tu presencia y que por caminos aunque me sean desconocidos llegue a ti, permanezca en ti y obtenga para siempre tu gracia.
 
DIA SEXTO
Oh amantísimo Padre y Soberano creador de todas las cosas que te dignaste entrar en amistosa conversación con San Judas Tadeo, e instruir y enseñar en ella a los hombres que para merecer las comunicaciones de tu gracia, era necesario la disposición de nuestras almas y que esta se conseguía guardando la palabra expresa y clara de tus mandamientos; concédeme, por su poderosa intercesión que desprendiéndome de las compañías ociosas y mundanas que me precipitan en tu enojo, trate contigo en oración, y de este modo se prepare mi alma para recibir tus íntimas, amigables y afectuosas comunicaciones, que amando a mí prójimo, como a criatura salida de tus manos, que guardando fielmente tu ley santa, honrando y adorando tu ser inefable y perfecciones infinitas, venga a mí, y residan en mí el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

DIA SEPTIMO
Oh Dios de consuelo y de infinita caridad que por el grande amor y confianza que tenias a San Judas Tadeo, te dignaste elevar al apostolado y le permitiste que se hallase presente a una gran parte de las acciones del Salvador para que; como testigo presencial de ellas las confirmase, predicase al mundo con su palabra y ejemplo; que para su mejor gloria dispusiese que nuestro Santo Apóstol no tuviese otra recomendación para plantar la fe que su natural timidez, su ignorancia profunda en las ciencias de los hombres, y una extremada pobreza y condición oscura y humilde en la estimación del siglo, no menos que una educación formada según las leyes de Moisés; concédeme por tu poderosa intercesión que saliendo del estado vergonzoso de las culpas a la que me tienen sometido mis antiguas costumbres, me haga dócil a tus llamamientos, que mis palabras y ejemplos sean tales, que persuada con ellos la divinidad de la religión que revelaste, teniendo siempre a la vista tu bondad, guarde reconocido tus santos mandamientos para que, por este medio, tenga la dicha de pertenecer al número de los escogidos.

DIA OCTAVO
Oh Dios de infinita sabiduría, que te dignaste permitir que San Judas Tadeo escribiese una epístola dirigida a precaver a tus fieles del peligro en que se hallaban sus almas; siguiendo los funestos errores que empezaban a difundir en tu iglesia, recordándoles en ella que no hay más poder que el tuyo, y que en tu nombre es que ejecutan las maravillas que obraron tus apóstoles en comprobación de la doctrina que predicaban; que dispusiste que repitiera a los creyentes que el que te desconozca sería enterrado, confundido y atormentado en suplicios eternos, y el que creyera en la divinidad de tu misión, obras conforme a sus preceptos gozaría de la vida eterna que tienes destinada para los justos; te suplico por tu poderosa intercesión que ilumines mi entendimiento y no me dejes precipitar en el abismo en que se hallan los que te desconocen; haz que edifique por la caridad, que clame y ruegue en el Espíritu Santo, que adelante en tu amor y que implore de corazón tu misericordia.

DIA NOVENO
Oh Dios del tiempo y de la eternidad que te dignasteis conceder a San Judas Tadeo que después de haber contribuido a establecer tu culto, de haber recorrido innumerables campos y ciudades predicando el Evangelio, y de haber convertido a la religión santa de Jesucristo, tu hijo, multitud de almas que yacían en las tinieblas de la gentilidad, le diste en premio de tus trabajos y desvelos la gloriosa corona del martirio, para que con él no solo confirmase su predicación y diese testimonio de tu divinidad, sino que obtuviese en recompensa la bienaventuranza de que goza en el triunfante coro de los apóstoles; concédeme, por su poderosa intercesión, que saliendo de las tinieblas del pecado, siga con paso firme por las sendas de tu ley, que tolere por tu amor las adversidades, para que al fin de la penosa carrera de la vida, libre de remordimiento, tenga una muerte tranquila que me lleve a ti y me haga gozar de las felicidades que a justos tienes prometida.
© 2014 San Judas Tadeo